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EL COMIENZO...
Sí, realmente tengo un problema, soy una yonki del ciberespacio, a parte de cocoinómana claro (de coco, que no de coca), bueno, realmente sólo soy adicta a cosas como el myspace, el fotolog y esas cosas modernas… Llevaba ya un tiempo rondando por mi cabeza la idea del blog, pero tenía miedo de fomentar mi adicción con un nuevo invento de estos y pasar a convertirme en un ser asocial pegado a su computadora (nada de ordenador, computadora, que queda más vintage). Pero me he dicho, a ver Reptilia maja, ser asocial ¿tú?, si además estas cosas fomentan nuevas relaciones personales… y entre estas reflexiones que me he marcado yo misma y que me aburría mucho en casa así ha surgido esto. Lo más grave que puede ocurrirme ¿qué es? Que tanto vicio me lleve al fracaso escolar (universitario en este caso), ¿y qué? Como si eso no fuera a ocurrir ya de por sí… Pues eso, que hoy empieza una nueva etapa en mi vida, la etapa blog!!! No sé lo que durará, ni cómo lo haré, ni si conseguiré que alguien me lea, ni cada cuanto escribiré, pero por ahora, aquí estamos
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12.12.07 19:40
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REPTILIA, SU INFANCIA Y SUS COSAS
Hoy me voy a remontar a tiempos inmemoriales, a aquellos en los que alzaba pocos palmos del suelo, a aquellos en los que era bajita (comparado con ahora). Yo por aquel entonces me sentía una niña normal, pero ahora, con el paso de los años y vista mi infancia desde mis 22 primaveras (una, que se va haciendo mayor, y los 23 se acercan peligrosamente) creo que había algo turbio en ella. Yo a parte de ser la niña alta de la clase, sí, esa que siempre salía en la última fila de las fotos, rodeada de todos los machotes (yo ahí apuntando maneras), era la niña degenerada de la clase. Claro, porque es muy habitual que en primero de primaria, con tus 6 añitos te vayas fijando en los chicos de octavo, o que en tercero te molara el profe de la clase de al lado, ese hombre que nos tocaba la guitarra mientras nos miraba con sus penetrantes ojos azules y nos sonreía a través de su espesa barba rubia (ay, que guapo era, y sigue siendolo, que cuando me lo cruzo por la calle tengo pensamientos pecaminosos y sucios). Dejemos mi vertiente degenerada, no os quiero asustar tan pronto. En la forma de vestir yo no tenía ni voz ni voto, madre lo hacía por mí, y claro, eran los 80/principios de los 90, así que ya nos lo imaginamos todos, dentro de lo que cabe era normal, con mi chándal de táctel y mis coleteros fosforitos (flúor que se diría ahora, que queda más chic). Ya por aquel entonces gustaba de gastar complementos extravagantes y llenos de personalidad, como bolsitos en forma de corazón y pasadores del pelo con brillantes (recientemente rescatado para mis escapadas nocturnas). Además quería ser arqueóloga, detective o meteoróloga; eso en plan profesional, ya más rollo fantasioso estaba obsesionada con las sirenas, los vampiros y con Estrella de Fuego (una tía que acompañaba a Spiderman y al Hombre de Hielo en unos dibujos que me encantaban). Efectivamente, era una niña un poco friki (aunque en apariencia totalmente normal, que hasta me gustaron las Spice y todo), y si ya os digo que me sabía al dedillo unos tropecientos dioses egipcios, las 7 maravillas del mundo eran algo increíble para mí y que la mitología me resultaba tremendamente interesantes, pues… (vale, entiendo que a partir de ahora dejéis de hablarme) No os creáis que en mi vida todo era cultura y frikismo, no, también tenía hobbies, cosas normales de niños. Me gustaban los dibujos animados y esas cosas. Entre mis favoritos estaban, a parte de los anteriormente mencionados Spiderman y compañía, estaban Scooby Doo, La Pantera Rosa, y obviamente, Los Caballeros del Zodiaco. Grandes dibujos éstos últimos, Afrodita de Piscis y Andrómeda eran mis favoritos, luego con el tiempo empiezas a darte cuenta de cosas, y te dices, ahora lo entiendo todo. No puedo olvidar mencionar a alguien clave en mi vida, por aquel entonces sentía una gran admiración por ella, por la gran Jem Superstar (prota de Jem y los Hologramas). Cada día estoy más convencida que gracias a ella luzco el peinado que luzco, lo sé, su influencia capilar estuvo reprimida durante años dentro de mí, hasta que un buen día, no hace demasiado, decidí cardarme el pelo (matizo, cardarme el pelo para salir a la calle, que yo para andar por casa lo hago desde mucho antes). La amiga Jem también tuvo la culpa de mi atracción por los travestis, lo sé, porque a mí nadie mi engaña La Prohibida se inspiró en ella, ese cardado, esos pendientes de estrella que luce en “Flash” (grande La Prohibida, por cierto). Mi madre, probablemente sin saberlo, fue la culpable de enseñarme algo que ahora me apasiona, la moda. Sí, ella, tranquilamente, sin saber el peligro que se cernía sobre ella y sobre todos los habitantes de la casa (incluso sobre las Barbies) me regaló aquel fantástico juego, el “Diseña la Moda”, bueno, bueno, con aquello llegó el escándalo, la niña todo el día dibuja que dibuja y pinta que pinta. Pero la cosa no quedó ahí, la pequeña creadora necesitaba más, y los días de lluvia en los que no podía salir a la calle pillaba por banda a su madre y a su abuelita y las envolvía en vestidos de papel de periódico con costuras de grapas, pronto el papel se le quedó corto, y la fiebre creacionista se extendió a las Barbies, con retales de tela que iba rescatando de donde fuera… y así hasta hoy que la ya crecidita Reptilia sigue gustando de cardarse el pelo, de usar complementos y ropajes, digamos especiales, de leer sobre mitología y grandes culturas, de dibujar diseños de ropa, de hacerse sus brochecitos y sus cosiquinas varias. En el fondo no soy tan diferente a aquella pequeña niña… (ala, que ñoño)
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13.12.07 21:41
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DE CONCIERTOS, PELÍCULAS Y OTRAS COSAS...
Este fin de semana ha resultado bastante tranquilo y hogareño, muy en mi línea (ja). El viernes fui al concierto de las Chicks on Speed, que supuestamente empezaba a las 21:00, pero llegamos tarde, y menos mal porque ellas no aparecieron hasta bien tarde. Todo empezó a las 20:30, con mis diez minutos de tardanza habitual (pero justificados), ya se sabe lo bueno se hace esperar… Llegué a Unamuno, donde había quedado con mi pequeño y querido Neón, el pobrecito estaba aterido de frío, que penita me dio, él tan pequeño e indefenso, menos mal que tenía una buena cerveza en mano para ahogar las penas. Por una vez en nuestras vidas nos estiramos y dejamos la ya habitual lata de San Miguel por algo que mola de verdad, la Heineken. Resguardados contra nuestro hogar/contenedor nos bebimos un par de cervecillas mientras veíamos pasar gente muy rara hacia la Fever, tuvimos miedo, eran un montón de pijas, al fin llegó un taxi con gente normal, bien, no seríamos los únicos de nuestra especie. A mí tanto pijerio me tenía desconcertada, así a horas tan tempranas todo era tan diferente... Ya al borde de la congelación nos metimos dentro, allí el pijerio se hizo aún más notable, definitivamente no entendía nada, así que me fui al baño a refugiarme. Por fin abrieron las puertas y todos al tropel nos metimos para adentro (esto de al tropel es sólo una mera dramatización). El padre de mi hijo-panda (algún día os lo explicaré y yo nos situamos cerca de unas gentes de edad avanzada, estábamos perdidos y desorientados, la Fever tan vacía, esos camareros tan raros, tanto pijo por centímetro cuadrado… Empezó el concierto, y todo se aclaró en una sola frase: “Somos Dynamo, de Getxo”. Las piezas empezaron a cuadrar, eran unos pijos disfrazados de niños indies y todos aquellos eran sus amigos y sus respectivos papaítos. Por primera vez en nuestras vidas hicimos algo cuerdo y nos fuimos a la barra (cada uno sabe el lugar que le corresponde en esta vida). Allí pasamos el tiempo, empezó el segundo grupo y los pijos se fueron diluyendo. Los siguientes eran “Líneas Albies” que si no hubiera sido por el estruendo que producían tal vez no hubieran estado mal, como nos sangraban los oídos nos volvimos a la barra. Durante este tiempo nos fuimos encontrando con esos ya míticos personajes Fever y haciendo amigos en el baño, que es algo muy divertido y enriquecedor. Por fin llegó el momento, allí llegaron ellas, con sus tijeras, sus zapatos-micrófono, sus paranoias y sus pinturas flúor. Me gustaron, bailé, salté y llegué a la conclusión de que se les iba la olla (algo que ya sabía y que me parece estupendo).  Terminadas las Chicks on Speed nos marchamos de allí, habíamos quedado. Camino del metro nos encontramos con una multitud de estudiantes universitarios alcoholizándose, y algunos ya alcoholizados, porque claro, había fiesta universitaria (realmente eso es todo un mito, tanto como las fiestas Erasmus, está todo demasiado exagerado, tú te crees que aquello es como Sodoma y Gomorra y para nada… ). Bueno, yo quería irme de allí lo más rápido posible, tenía miedo, éramos unos extraños entre aquella gente. Una especie de…, de no sé qué, vino corriendo hacía mí y me dio un cachete en el culo (he de decir que me dolió , y se puso a gritar emocionado, yo me giré y creo que le grité algún improperio, bueno, creo no, se lo grité. Me alegré mucho de no ser tan gilipollas como ellos. Por fin llegamos a Bilbao y nos juntamos con N, M, R y C. Buscamos un bar abierto y allá fuimos, un antro de frikis… gente muy rara, pero bueno había kalimotxo barato que es lo que importa. Luego fuimos al Azkena y yo llegué al orgasmo musical gracias a un temazo de los Kings of Leon que me pusieron (que fácil de contentar soy, con una canción ya me tienes ganada). Nos enamoramos de un argentino, y muy a nuestro pesar nos tuvimos que marchar de allí. La gente nos abandonó, y me fui bien acompañada por dos señores, Neón y Ricardo, al Badulake, donde conocimos a la que será durante mucho tiempo una mujer difícil de olvidar, me abstendré de describirla por aquí, pero todo aquello quedará para siempre grabado a fuego en nuestras retinas y nuestras inocentes mentes. Allá estuvimos un buen rato, rompiéndonos con la cantidad de temazos que nos pusieron, hasta que llegó la hora de ir para casa, dormir unas pocas horas e irse a trabajar.  El sábado, al borde de la muerte llegué a mi hogar después de un día de duro trabajo, decidí que no iba a salir y me fui al video club a por alguna cosilla. Me decidí por “Los Padres de Él”, típica comedia de fácil visualización, perfecta para esos momentos de vegetación en el sofá, a continuación tocó “El Jovencito Frankenstein”, mítica peli que había que recordar, sembrada de grandes momentos de la mano de Igor. Desfallecida me marché a dormir, para despertarme con la noticia de que durante la noche habían puesto una bomba muy cerca de mi casa, yo ni me enteré, mi pueblecillo estuvo y sigue estando sobrecogido por la noticia, es lo que tienen estas cosas… El domingo volvió a tocar día cinéfilo con “Salvador”, hacía mucho (o tal vez nunca) que no había llorado tanto con una película… me gustó mucho y creo que es altamente recomendable (en mi opinión, y también en la del señor del videoclub, que se emocionó al ver que la alquilaba, y hasta me habló, que ahí son algo bordes). Y así hasta hoy, os dejo, que desde aquí escucho a Bob Esponja con mi sobrina (por fin, después de tres intentos de instalación Imagenio ha llegado a mi hogar, sí!!!). debeis de saber que idolatro a Bob Esponja.
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17.12.07 17:17
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DE PECES, CORTAUÑAS Y OTRAS COSAS
Hoy ojeando una revista atrasada he decidido presentarme a un concurso del periódico, mandas una foto de este año y entras en un concurso, el premio es un bonito viaje a París (con tilde y con bragas); supongo que para dos personas, porque a ver que iba a pintar yo sola en París, bueno podría buscar al Pedro que encontró Raffaella (Carrá en su canción, ese bello ragazzino que le hizo de guía de toda la ciudad, y conoció todo menos sus monumentos… (aunque supongo que los del tal Pedro los conocería bien). Bueno, aunque si hay un acompañante sé que ciertas gentes se pelearían por ir conmigo, pero no por mí, claro… pero tranquilos, no voy a ganar, así que por ahora que no corra la sangre!!! Que yo tengo muy mala suerte, para una vez que eché algo en una tómbola me tocó un mísero cortauñas (que cutre). A ver, a lo que iba, que me voy por los cerros de Úbeda, pues eso, que buscando alguna foto para mandar me he encontrado con fotos viejas, del verano y sus fiestas, y me he puesto nostálgica por aquellos buenos momentos de kalimotxo, calor y buena compañía (el invierno es igual, pero con frío). Mis favoritas han sido las de fiestas de Bilbao (es escribir esto y los ojos se me llenan de lágrimas, que grandes momentos siempre, que grandes fiestas, que buena gente, que de todo). Ay, sin ir más lejos, esta mañana al olor de un rico café y visualizando el nuevo videoclip de Dover hemos estado rememorando lo bien que lo pasamos en aquel concierto, la Olivia, Neón y yo con la grata compañía de ese buen amigo que es el kalimotxo; fue un gran día, sin duda alguna. Que bonitas fotos he encontrado, nosotros tres al cobijo de la grúa Karola, al ladito de la terraza de la Fever (ese lugar donde pagas 6 euros por un katxi de kalimotxo, ¿y para qué? pues para dejárselo a Neoncito mientras vas al “baño” y que se le caiga sin apenas haberlo estrenado, y no fue uno, que fueron dos). Fue un día para recordar, uno de nuestros primeros encuentros, los tres en persona humana, y de ahí ya como hermanos, que el alcohol une mucho… Ay, que ganas de que lleguen otra vez esos días de liberación familiar, Reptiliado hogareño y fiesta continua. Dejémonos de nostalgias, que por ahora hasta el 6 de enero todavía podemos disfrutar de grandes momentos, luego ya llega la reclusión social y lo innombrable para los universitarios.
Hoy sin ir más lejos ha sido una gran mañana, nos hemos ido de excursión, pero sin salir de Bilbao, nos hemos ido al mercado de La Ribera, a ver pececitos y a oler su perfume. Ha sido algo raro (no preguntéis la razón, nos ha dado por ahí, somos gente que se mueve por impulsos), una bonita experiencia; que yo de pequeña tenía fijación por las pescaderías, bueno, bueno, las juergas que me montaba yo de txiki en el jardín de la casa del pueblo entre lenguados y rodaballos de mentira… Otro momento álgido del día ha sido cuando me he ido con mi madre a una juguetería en busca de algo para mi sobrina. He encontrado el juguete definitivo. Mi madre camino de ese gran mundo de diversión para grandes y pequeños (que no sabéis lo que me divierte a mí probar todos los juguetes que me encuentro, botón que veo botón que toco) me ha preguntado que a ver que quería yo para el Olentzero, y al verlo, lo he tenido claro (obviamente no me lo va a comprar, que ya estoy algo crecidita) le he dicho que quería eso. El juguete definitivo no era más que una florecilla que al darle a un botón se ponía a bailar al son de una música tipo Bee Gees. Mi favorita era una de color rosa, con unas enormes gafas de sol y una especie de boa de plumas rosas. Como había varias he decidido, darle a tres o cuatro y ponerme a bailar al son de la musiquilla (pobre madre, lo que tiene que sufrir). Claro, y como he pasado unas cuantas veces por allí pues ala, unas cuantas veces que lo he repetido, mi madre ya directamente me ha dado por perdida y se ha ido a lo suyo, yo apenada por la separación de la florecilla he tenido un momento de lucidez (ya se sabe, en los momentos de angustia es cuando una da lo mejor de si misma) y me he grabado un par de videos con el móvil, ya se sabe, para momentos de nostalgia y bajón anímico. Cumplida la misión, he agarrado a mi madre y me la he llevado de allí, pero claro, al entrar algo había pasado inadvertido para mí, y lo he visto, eran unos maravillosos muñequitos de los Caballeros del Zodiáco (Afrodita de Piscis y Andrómeda estaban, sí!!!), los he pillado, los he mirado unas cuantas veces, le he dado la caca a mi madre con el mira, mira, ama, estos eran mis favoritos, anda, si también está el Fénix y el Dragón, jo a ver si los reponen en la tele, eso si que eran dibujos, no lo que dan ahora, bla, bla, bla… Y una vez pasados los momentos de emoción nos hemos ido.
Y ahí ha terminado lo divertido del día, lo siguiente ha sido un mal trago, que desgraciadamente hay que vivir algunas veces. Ala, para no terminar con mal sabor de boca os comento que esta nochevieja me desvirgo en cuestiones cotillonísticas, va a ser mi primer cotillón; no soy yo muy de pagar por entrar a un sitio en el que van a poner una música que no me va a gustar, pero bueno, hay barra libre, y además como va a ser en un restaurante mexicano siempre me quedará el tequila, que ya se sabe con tequila las penas son menos… Y el viernes Santo Tomás!!! Gran fiesta cuyo único fin es ponerse fino a sidra y txakolí desde primeras horas de la mañana. Sé lo que estáis pensando, ala maja, vete a apuntarte a alcohólicos anónimos que es lo tuyo, pero no, en el fondo no soy tan así…
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18.12.07 21:52
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DE REGGETON, SECADORES Y FIESTAS
Antes de nada cumplir lo que dije el viernes pasado en Fever a los amigos de Dynamo, pedir disculpas, si les sentó mal algo de lo que dije lo siento, pero bueno, sin más, que no todo lo que digo por aquí es 100% real, hay muchas cosas que cuento a medias, otras que exagero u otras que trato con ironía. Bueno, bueno se termina el año, otro más, el tiempo pasa, y parece que fue ayer cuando empezamos éste. Yo no sé que ocurre, pero desde los 16 los años se me pasan volando y yo me voy haciendo mayor… Hoy ya he hecho mis deberes, me he ido a comprar algo para ponerme esta noche (más bonito) y acabo de coger mis 12 lacasitos, yo nunca como uvas, siempre piñones, pero hoy me he sentido generosa y me he pillado lacasitos, rosas, ni más ni menos. Dentro de poco habrá que ir a por confeti y chuminadas varias, prepararse, ir de poteo y luego a cenar a casa de mi hermano. A ver como llegamos…Ala, y luego fiesta, me voy a un cotillón, mi primera vez. Dejando el tema Nochevieja (ya sabéis, os deseo un buen 2008 y esas cosas que se dicen) vamos al tema viernes noche, que grande fue, creo que la sala Pink no rebasó las 20 personas en ningún momento de la noche, como si eso importara mucho para pasárselo bien... Pinchaban los Novios Instantáneos y fuimos a ver que tal lo hacían, yo creo que bien, ¿no? Hubo grandes temazos, como anteriormente en el Sildabia. La noche empezó siendo surrealista, Neón y yo en el centro aragonés tomándonos unos kalimotxos, éramos los únicos clientes del bar, y el número de camareros y familiares como poco nos triplicaba. A alguno se le ocurrió poner a Los Chichos, y allá que se soltó la cría pelirroja a bailar, seguida por una señora de rosa, y ya todos detrás. Luego les dio por el reggeton, la niña por el suelo, su padre o su tío (no lo tengo claro) con ella, la otra con la pierna encima de la barra dándole cachetes a la barra como si de un culo se tratase, metiéndose mano, una cosa… Menos mal que empezó a llegar gente, sino no quiero imaginar cómo habría terminado aquello… Terminado lo que habíamos ido a hacer nos marchamos al Sildabia, nos echamos unos bailables y unos bebibles y marchamos en busca de lo que sería el reto de la noche, encontrar un taxi. Llamamos tropecientas veces y nada, que aquello no llegaba nunca, nos metimos a Abando y nos pusimos a jugar con el secador de manos (muy divertido), y ya por fin apareció el taxi!!! Nos montamos y fuimos para Fever, allí nos dedicamos a beber, bailar, hacer el idiota con boas de plumas y cosas de esas… Y así hasta la hora de volver a casa, dormir poco (muy poco) e irse a currar. El sábado tocó casa, igual que el domingo, y hoy toca más fiesta. Ya le he adelantado a mi madre que igual aparezco a las 12 del mediodía como el año pasado, que no se preocupe… Bueno, me voy, que el deber me llama, pasadlo muy bien hoy y que el año próximo seáis felices y os vaya todo bonito.
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31.12.07 16:50
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