Home
  Archives
  Guestbook
  Contacts

 
Friends
    edimburgh
    mogkumo
    - more friends...


Links
  Mi myspace
  Mi fotolog


http://20six.co.uk/reptilia

powered by
20six.co.uk



 
DE VESTIDOS, JUECES Y TACONES (o lo que es lo mismo: Gala de Licenciatura)

Entre que yo soy un poco vaga por naturaleza, y la cosa esta es aún más vaga que yo porque funciona según le dé el aire, pues esto estaba un poquito bastante abandonado (que quede claro, que hasta me había currado un par de textos, pero esto no iba).

Así como acontecimiento destacable que haya ocurrido últimamente sólo está mi gala de licenciatura del viernes, el resto ha sido lo normal, fiesta, uni y bastante ocio, que digo yo que esto se tiene que ir terminando, que ya asoman los dientes los exámenes…

Pero dejémonos de bobadas de estudiar y eso, centrémonos en lo que de verdad importa, la cena, los ropajes, los preparativos y la post cena.

Al principio todo fue muy agobiante, el miércoles ya empezábamos a estar todas atacadas, pensando en peluquería, maquillaje y comentando vestidos. Porque claro, ser hombre para estos casos es mucho más sencillo, te compras un traje que vas a poder usar para trescientas bodas y para tu vida laboral, vamos, que es una inversión no un gasto como en nuestro caso, que encima añádele tú los zapatos, el bolso, las medias, la chaqueta/chal/estola… ¡Un dineral! Pero bueno, que al principio todas decimos que menudo gasto, que es una bobada, pero a medida que llega el día nos vamos ilusionando, y ahora ya estamos todos nostálgicos. Y es para estarlo, porque el día fue muy grande…

Todo empezó poco antes de las 8 de la tarde, con “C” e “I” en el metro, camino del Hotel Ercilla, haciéndonos fotos y la gente mirándonos, los 3 de negro, y posando por todos lados, en el asiento, en la barra, con el cartel del metro, en las escaleras… Salimos a la superficie, y claro, pleno centro de Bilbao, la calle llena de gente y nosotros así de estupendos llamando la atención camino del Hotel, “C” con una mujer de cada brazo. Llegamos y divisamos alguna gente, unos de nuestra clase y otros de las de al lado, alguna pija ya presente (concretamente una me decepcionó, nada espectacular, una pena, la verdad). La gente empezaba a llegar, y a medida que llegaba más gente de la cena, en la acera de enfrente se iba agolpando mayor número de cotillas, y nosotros foto por aquí foto por allá. Hasta que ya llegaron todos los que tenían que llegar y entramos, joder, que emoción, que chic, que bello todo, que yo me quería llevar uno de los sofás. Me sentí un poco como si fuera la cena en casa del Embajador de Nosédonde, todas allí estupendas con los vestidos y ellos trajeados, los camareros ofreciéndonos canapés, refrescos y copas de vino. Yo estaba esperando a que apareciera la Presley con los Ferrero, pero nada que no aparecía, y si apareció no me enteré, porque “Bea Europea” (esa especie de Mafalda que estudió en la Universidad de Nancy y que nos dio Derecho Comunitario y alguna otra optativa cuando éramos unos jovenzuelos) nos mandó para dentro, que ya había llegado el Decano y había que ir a cenar (cuanto formalismo y protocolo, mon dieu).

Allá, que entramos, luchando por no resbalarnos y matarnos sobre aquel suelo de mármol, que era blanco y la sangre es difícil de quitar… Todas expectantes, porque, a esas alturas ya había llegado el que iba a ser nuestro padrino de promoción, el Juez Grande-Marlaska. Claro, que todas queríamos ver si en vivo y en directo era tan atractivo como en la tele, que las chicas de mi clase le habíamos votado por eso, ya de que venga alguien a cenar que sea guapo por lo menos… No nos defraudó. Y ala, todas a la mesa, y otra vez más expectación, porque uno de los profes que se sentaba en nuestra mesa era el profe-mito erótico, y el otro para algunos de nosotros un desconocido. “L” y yo confiábamos en que el desconocido fuera uno que teníamos fichado de la cafetería, que ese si que es merecedor del título de mito erótico… Pero no, al final no hubo suerte, el desconocido no resultó ser “El Macho” sino un hombre de mediana edad que nos miraba a todas fijamente con mirada de deseo, una a una y cada cierto tiempo. Daba un poco de miedo, menos mal que tuvimos nuestro momento de gloria, y antes de que llegaran los profes se acercó “El Macho” a la mesa para preguntarnos si esa era la suya, momento en el que todas las que no conocían la existencia de ese portento de la naturaleza empezaron a sufrir una pérdida de flujos importante, y los dos alumnos de sexo masculino presentes entre tal jauría de lobas empezaron a ponerse celosos. Que felicidad que “El Macho” me pillaba en mi ángulo de visión y hubo algo de motivación hasta que llegó el vino. Que lujazo, dabas un trago a la copa y ya venía el señor camarero a rellenártela. Un tipo majo nuestro camarero. La comida rica, aunque de dimensiones escasas en algunos momentos… Pero bueno, en nuestro caso la comida era secundaria, para que engañarnos…

Entre platos y copas llegaron los postres y con ellos las copas, yo como soy una suertuda tuve dos. Fue llegar las copas y empezar todos a levantarnos y a ir en busca de profes-mascota para fotografiarnos con ellos, de hablar con gente que apenas te habla y enterarte que sienten una profunda admiración por tu forma de vestir, y que no esperaban menos que verte con unos guantes largos, fotos a tutiplén con todo el mundo, y claro, acercamiento al señor Juez, tipo majo la verdad, pero bueno, que yo no me separaba de mi cubata en ningún momento. Tengo unos 4 o 5 fotos con Grande-Marlaska y en todas salgo con el cubata, ¿qué imagen va a tener mi madre de mí? Para compensar ya le enseñaré las de fiesta que el señor Magistrado es fan del gin tonic y sale dándole buena cuenta.

Fue un acierto invitarle, porque a mí me da igual lo que haya dicho en sus sentencias, las decisiones que haya tomado en el ejercicio de su cargo, a mí personalmente, con su cercanía, su venirse de fiesta con nosotros, su educación y buenas maneras me conquistó. Ay, cuando sea una tierna abuelita, ya me veo contándoselo a mis nietos. Estamos todos encantados con él.

Bueno la fiesta posterior fue un poco lo de siempre, tres horas en la barra para pedir, todos muy guapos, bailes, tillate, ron, heineken… La gente super amigable y yo con una sobriedad que sorprendía (salvo algún momento de tensión)… Todo muy bien, hasta última hora, que la música empezó a ser demasiado rallante (pum pum pum, rekete pum) y el dolor de pies insoportable. Así que en cuanto nos echaron del sitio, ala un taxi y a casa, como una señora. Mientras la gente de alter, pero juero que si no llega a ser por los zapatos yo seguía de fiesta aún.

Me dejo muchas cosas en el tintero, grandes momentos y cosas que serán siempre recordadas, pero no es cuestión de contarlo todo, y esto ya me ha quedado bastante largo…

7.4.08 16:12





The weblog's authors are responsible for the contents of this blog. Your free weblog from 20six.co.uk