Antes de nada cumplir lo que dije el viernes pasado en Fever a los amigos de Dynamo, pedir disculpas, si les sentó mal algo de lo que dije lo siento, pero bueno, sin más, que no todo lo que digo por aquí es 100% real, hay muchas cosas que cuento a medias, otras que exagero u otras que trato con ironía.
Bueno, bueno se termina el año, otro más, el tiempo pasa, y parece que fue ayer cuando empezamos éste. Yo no sé que ocurre, pero desde los 16 los años se me pasan volando y yo me voy haciendo mayor… Hoy ya he hecho mis deberes, me he ido a comprar algo para ponerme esta noche (más bonito) y acabo de coger mis 12 lacasitos, yo nunca como uvas, siempre piñones, pero hoy me he sentido generosa y me he pillado lacasitos, rosas, ni más ni menos. Dentro de poco habrá que ir a por confeti y chuminadas varias, prepararse, ir de poteo y luego a cenar a casa de mi hermano. A ver como llegamos…Ala, y luego fiesta, me voy a un cotillón, mi primera vez.
Dejando el tema Nochevieja (ya sabéis, os deseo un buen 2008 y esas cosas que se dicen) vamos al tema viernes noche, que grande fue, creo que la sala Pink no rebasó las 20 personas en ningún momento de la noche, como si eso importara mucho para pasárselo bien... Pinchaban los Novios Instantáneos y fuimos a ver que tal lo hacían, yo creo que bien, ¿no? Hubo grandes temazos, como anteriormente en el Sildabia.
La noche empezó siendo surrealista, Neón y yo en el centro aragonés tomándonos unos kalimotxos, éramos los únicos clientes del bar, y el número de camareros y familiares como poco nos triplicaba. A alguno se le ocurrió poner a Los Chichos, y allá que se soltó la cría pelirroja a bailar, seguida por una señora de rosa, y ya todos detrás. Luego les dio por el reggeton, la niña por el suelo, su padre o su tío (no lo tengo claro) con ella, la otra con la pierna encima de la barra dándole cachetes a la barra como si de un culo se tratase, metiéndose mano, una cosa… Menos mal que empezó a llegar gente, sino no quiero imaginar cómo habría terminado aquello… Terminado lo que habíamos ido a hacer nos marchamos al Sildabia, nos echamos unos bailables y unos bebibles y marchamos en busca de lo que sería el reto de la noche, encontrar un taxi. Llamamos tropecientas veces y nada, que aquello no llegaba nunca, nos metimos a Abando y nos pusimos a jugar con el secador de manos (muy divertido), y ya por fin apareció el taxi!!! Nos montamos y fuimos para Fever, allí nos dedicamos a beber, bailar, hacer el idiota con boas de plumas y cosas de esas… Y así hasta la hora de volver a casa, dormir poco (muy poco) e irse a currar. El sábado tocó casa, igual que el domingo, y hoy toca más fiesta. Ya le he adelantado a mi madre que igual aparezco a las 12 del mediodía como el año pasado, que no se preocupe…
Bueno, me voy, que el deber me llama, pasadlo muy bien hoy y que el año próximo seáis felices y os vaya todo bonito.