Durante todo el tiempo que llevo sin escribir me han ocurrido un montón de cosas, terminar exámenes, fiestas, cenas, conciertos. Cosas divertidas.
Pero lo que hoy ha hecho que me decida a escribir por aquí no ha sido el contaros ninguna de mis vivencias, ni ninguna de mis chorradas, ni alguna de las bobadas que se me ocurren. Lo que hoy me mueve a hablaros es la mala ostia, si así, tal cual, la mala ostia.
Como cualquier otro día, he llegado a casa, felizmente, he encendido el ordenador y he trasteado un rato, hasta la hora de comer. Y a la hora de comer, como siempre, toca ver el telediario, o ignorarlo, según. Porque hay partes del telediario que me, digamos aburren, bastante y prefiero abstraerme mirando a mi plato, que para escuchar sandeces de políticos a veces es mejor. O para que me cuenten que Guti, el del Madrid tiene cagalera (que el tema de los deportes también es para disertar largo y tendido). Esto último no es verídico, pero podría serlo, que una vez ya me acuerdo que en los titulares metieron algo sobre deportes, y era, ni más ni menos, que el señor Ronaldo tenía gastroenteritis. (Sin comentarios)
Imaginadme, ahí estaba yo felizmente ante mi plato, comiendo, ala, que ahora me hablan un poquito de la semana de la moda de Milán, yo feliz. Hasta que empiezo a escuchar unas tres o cuatro noticias seguidas que me han ido poniendo gradualmente de mala ostia. Que si unos hijos de puta (porque no tienen otro nombre) habían pegado con barras de hierro a una compañera de clase, le habían meado encima, quemado el pelo y no sé cuantas atrocidades más. Yo es que no sé a donde va a llegar este mundo. No sé que pasa, la gente está loca o algo. Porque en mi mente no cabe que alguien en su sano juicio, alguien con un mínimo de cabeza, con ya no dos, sino un dedo de frente, con el más mínimo atisbo de humanidad haga algo así. Y ¿qué hay que hacer con esa gente? Son menores, no pueden ir a la cárcel. Me río yo de menores, ¿qué pasa no tienen uso de razón para saber lo que hacen? La verdad, el tema de la justicia es algo chungo.
Lo digo yo, que estudio derecho y un montón de veces he tenido dilemas morales tipo: ¿y si viene un delincuente, nada de uno que roba una barra de pan o incluso unos millones, no, un asesino, un violador, seré capaz de defenderle? Pues no, fijo que no, porque yo tengo algo de moral. Y para mí existen delitos imperdonables, que básicamente son los que atentan contra las personas o su integridad. Otra cosa es que sea acusado injustamente, o , que vale, que hay que velar por sus derechos durante el proceso, etc. Pero desde luego yo no sería capaz de hacer que un desgraciado de esos saliera libre, ni que cumpliera menos pena de la que se merece.
A ver, a lo que iba, al tema de las noticias, lo siguiente creo que ha sido el típico caso de maltrato, al que ya desgraciadamente estamos más que acostumbrados. Un maldito desgraciado que le estaba dando de martillazos a su mujer. Bien, muy bonito, ¿algún día esto se terminará? ¿Realmente algún día encontraremos un remedio efectivo para evitarlo? Yo no es por ser pesimista, pero viendo lo visto, lo veo todo muy negro. Y por favor, menos mal que las mujeres hemos avanzado un poquito, y ahora ya no somos tan ingenuas de creernos que nos lo merecemos, que es culpa nuestra; aunque desgraciadamente, seguro que alguna de esas todavía hay. Ojalá nunca me pase, pero está muy claro, al primer manotazo denuncia, cualquier cosa, pero nunca creerse, el lo siento, no va a volver a pasar, te quiero. ¡Una mierda!
La siguiente noticia ha sido sobre mis “favoritos”, los grandísimos hijos de puta de los pederastas. Es que es escuchar hablar de ellos y me entra un escalofrío. Es algo que no cabe en mi mente, es una degeneración asquerosa. Yo a esos es que les castigaría de alguna forma gorda, nada de penas de muerte, algo que les aporte sufrimiento, una cadena perpetua o algo. Que quede claro que no estoy a favor de la pena de muerte, ni de la tortura. Pero es que esos tíos me parecen lo peor de lo peor. Creo que incluso un asesino tiene algo más de status que ellos en mi escala de valores (en la zona baja e inmunda, se entiende).
Creo que también han hablado de gente que abandona a sus hijos o los maltrata. Sin comentarios, si no queréis niños no folléis, usad métodos anticonceptivos y en última instancia siempre hay algo llamado adopción. Y lo de maltratarles, directamente sin comentarios.
Y la última noticia que me ha causado esta sensación de confianza en la raza humana ha sido la de dos malditos adolescentes que han decidido meter a un gatito en una caja de cartón, pegarle una patada a la caja, y ya de paso con la patadita romperle la columna vertebral al pobre animal. Claro, todo esto grabándolo en vídeo con el móvil. Pero no contentos con ello, una vez fuera de la caja, han seguido grabando el sufrimiento del pobre gato moribundo. Yo es que tengo un hijo así y reniego de él, así de claro. Y me lo llevo directamente a la comisaría o a un internado. Que vergüenza y fracaso de madre me sentiría viendo en unas imágenes hacer eso a mi hijo. Porque el tema de los padres de hoy en día es también súper gracioso, la mitad son unos educadores excepcionales. Esos que cuando un profesor le echa una broca a su hijo van al cole y le rompen la cara al profesor, en mi generación era más bien que si había broca en el cole, luego en casa, había otra. Hoy día ándate, que no les compren una videoconsola como premio. Bueno, y lo cómodo que es tocarte los huevos sentada en un banco del parque mientras tu crío está vacilando a alguna abuelita, o escupiendo a los coches que entran al parking. Y diles algo, que te viene la madre y se te lanza a la yugular.
Que alegría, cada día la humanidad me da más asco.